¿Se necesitan cambios en los sistemas de competencias de la Federación panamericana? (1° Parte)

Se necesitan cambios en los campeonatos panamericanos? | Mundo Handball

Se necesitan cambios en los campeonatos panamericanos? | Mundo Handball
20 años atrás, Cuba y los Estados Unidos dominaban el handball panamericano. Mucho ha pasado desde esa época … y sin embargo seguimos jugando los Campeonatos Panamericanos con el mismo sistema de competencias ¿Sería conveniente analizar cambios?
 Dos grupos de cuatro (o cinco) equipos y los dos primeros juegan semifinales de manera “cruzada”: Sistema sin cambios desde hace mucho, con un handball dominado claramente en la actualidad por dos países (Argentina y Brasil) y con típicamente sólo tres lugares en juego para ingresar a Campeonatos Mundiales ¿Es lógico seguir usando el mismo sistema de competencias? 

Pensemos en un campeonato mundial venidero (de cualquier categoría) y pensemos en dos equipos panamericanos que van a clasificar. Indudablemente, pensaremos en Argentina y Brasil. Pensar en el tercer equipo clasificado puede, sin embargo, no ser tan claro porque hay un pelotón de equipos que están en un nivel más parejo.

A lo largo del tiempo vimos infinidad de Campeonatos Panamericanos, especialmente aquellos donde hay
sólo tres plazas en juego a los mundiales, en donde algún equipo decide “no arriesgar” en semifinales frente a Argentina/Brasil y reserva energías para concentrarse en el partido por el tercer lugar que equivale a un pasaje al Mundial.

En el reciente Panamericano Junior Masculino de Mar del Plata me sorprendía a mí mismo preguntándome que esperaba Puerto Rico para “reservar” jugadores en la semifinal frente a La Argentina. En ese partido, Puerto Rico mantuvo a sus mejores jugadores en cancha durante más de 50 minutos a pesar de estar 5-6 goles abajo en el marcador. En la otra semifinal, en cambio, escuchábamos a Pablo Monti que relataba por la señal de streaming y se sorprendia al ver como Chile mostraba un planteo mucho más ¿inteligente? al reservar en el inicio a varios jugadores frente a Brasil (link-Video). Al día siguiente, el partido por el tercer puesto mostró una clara ventaja para el equipo chileno que se quedó con el boleto al Mundial.

Por supuesto que no puede afirmarse que Chile haya ganado el boleto al mundial por esta circunstancia. Sólo deseo resaltar que la actitud de “reservar” en semifinales es clara para algunos equipos desde el inicio de los partidos en prácticamente todos los Campeonatos Panamericanos. Al tener que jugar 6 partidos en 7 días (en Panamericanos con 10 participantes), con el juego decisivo en la última jornada, no sé si se puede hacer otra cosa. Entonces…
¿Cuál de las dos actitudes queremos ver en las competencias continentales?
¿La de jugar los partidos del anteúltimo día al 100% o la de jugar “inteligentemente” y reservar para el partido por el tercer puesto?
Mucho tendrá que ver en esto el sistema de competencias que elijamos.

Chile es, en la categoría Adulto Masculino, uno de los pocos equipos que hasta aquí ha demostrado estar en condiciones de plantear un partido de igual a igual ante las grandes potencias continentales. Esto simplemente demuestra que no todas las ramas y categorías son iguales. A pesar de ello, nosotros siempre jugamos con el mismo sistema de competencias, independientemente de la paridad (o “no paridad”) de la categoría en cuestión

En los Panamericanos donde hay cuatro boletos en juego a los mundiales las cosas son evidentemente diferentes: Con los cuatro semifinalistas ya clasificados al Mundial, no hay necesidad de reservar nada para pensar en el tercer puesto. De todas formas, el sistema de competencias actual no parece ser el más adecuado. Veamos…

En el Campeonato Panamericano Juvenil de Venezuela (donde jugaron 8 equipos) pudimos observar como Chile clasificó al Mundial luego de ganar sólo un partido (a Colombia). No importa lo que ocurrió después de ese encuentro. Chile ya estaba clasificado al Mundial luego de jugar su primer partido “oficial” (antes había enfrentado a Venezuela “B”, equipo invitado que no podía clasificar a semifinales)

Por su parte, en ese torneo, Uruguay quedó eliminado del Mundial Juvenil pero también le ganó a Colombia en el partido por el quinto puesto. No sería muy descabellado concluir que Uruguay hubiese clasificado al Mundial si hubiese jugado en el otro grupo y no en el que le tocó.

Se podrá argumentar que en los mundiales también pasamos a la siguiente fase (o quedamos eliminados) dependiendo del grupo que nos haya tocado en suerte. Esto es cierto, pero sucede que aquí organizamos Panamericanos de cinco jornadas (8 equipos), para que lo más importante se defina en el primer partido oficial de la primera ronda!!.

Nuevamente observamos que en la Federación Panamericana el sistema de competencias permanece inalterable a pesar de que cambia el número de participantes y cambia el número de plazas a Mundiales que el continente tiene asignadas.


Me parece interesante, y éste es el objetivo de este artículo, comenzar a explorar otras posibilidades:

Por qué, por ejemplo, no hacemos que la final del torneo sea jugada directamente por el primero de cada grupo, en tanto que segundos y terceros se enfrenten en “semifinales por los puestos 3-6”?.

Con un sistema como este, obtendríamos:
  • Misma cantidad de días de competencia (importante por el costo al organizador).
  • Un partido menos para los dos equipos que finalicen en primer lugar de su grupo ya que evitan jugar semifinales (importante para no sobrecargar a jugadores que en adulto vienen de largas temporadas en clubes Europeos, y que son los que menos necesitan jugar)
  • Clara definición del tercer/cuarto lugar, donde los equipos de un nivel similar deben enfrentarse directamente para definir la última plaza (o las últimas dos plazas) al Mundial. 
  • Ayudar a los equipos del “segundo pelotón” a disputar más partidos contra rivales de un nivel similar al suyo, lo que a la larga significará elevar su nivel 
  • Evitar partidos que “nadie quiere jugar”, como podrían ser algunos de los partidos semifinales que vemos hoy en día donde los dos equipos ya están pensando en “el partido de mañana”. 
Inclusive, hasta se podría hacer un cuadrangular con los segundos y terceros de cada grupo para definir los puestos 3 a 6, arrastrando el resultado del partido disputado entre los dos equipos que se hayan enfrentado en la primera fase. Nada cambiaría en el análisis.

Como decía más arriba, el objetivo es empezar a explorar nuevas posibilidades y sobre todo analizar si no tenemos cosas que cambiar. Esta propuesta puede no ser la mejor, pero me parece necesario comenzar a buscar alternativas porque el sistema no parece ayudar. Además, la pregunta sigue pendiente: ¿Debemos jugar con el mismo sistema en todas las categorías / ramas independientemente de la cantidad de equipos y plazas al Mundial?

En la próxima entrega analizaremos otras dos situaciones relacionadas con los sistemas de competencia que también deberían en mi opinión ser revisadas: El orden de partidos y las filas de mérito para el sorteo.

Tus comentarios, como siempre, son bienvenidos (pero si tiene algo interesante para comentar, por favor háganlo aquí y no lo hagan por Facebook/Twitter, porque se pierden)