El camino de Oceanía para llegar a los mundiales

El camino definitivo de Oceanía para llegar a los mundiales, y la increíble serie de desaguisados de la IHF para determinarlo...

Finalmente, ha quedado definido el camino que deberán cumplir los equipos de Oceanía para clasificar a los campeonatos mundiales IHF. Aquí, te lo contamos, junto con la larga serie de desaguisados cometidos por la IHF hasta encontrar el camino definitvo..

La historia

Oceanía tenía asignada una plaza obligatoria (independiente del rendimiento de sus equipos) en todos los campeonatos mundiales IHF. Esta plaza se asignaba al ganador de un campeonato continental, que en la mayoría de las ocasiones era disputado sólo por dos países: Australia y Nueva Zelanda

Al llegar el mundial masculino de Qatar 2015, nos encontramos con la novedad de  que Alemania no había clasificado y se había quedado afuera, con las probables enormes pérdidas que esto significaría en cuanto a venta de derechos televisivos y demás. Para conseguirle un lugar a los alemanes, la IHF aplicó una regla que seguramente debería haber aplicado desde mucho tiempo atrás y decidió quitarle el reconocimiento a la Confederación de Oceanía debido a que no juntaba el mínimo número de equipos afiliados que indicaban los estatutos IHF. La plaza liberada por Oceanía, entonces, fue asignada a Alemania por medio de una Wild-Card (invitación) ante la indignación generalizada del mundo del handball.

Ver también: ¿Por qué la IHF no reconoce a Oceanía como Federación Continental?
Poco tiempo después, una vez finalizado el mundial de Qatar, claro está, Oceania aumentó la cantidad de equipos afiliados y la IHF le otorgó nuevamente el reconocimiento como Federación Continental. 
La plaza a los mundiales, sin embargo, no les fue devuelta.

La idea de tener una invitación disponible para entregar a algún importante país que se hubiera quedado fuera del mundial era muy atractiva para la IHF. Sin embargo, Oceanía debía tener la posibilidad de llegar a los mundiales y había que encontrarle un camino!

Repechaje intercontinental: Una vez... y nunca más!

Para encontrar ese camino, alguien tuvo una idea tan buena que era imposible decirle que no.
En consecuencia, se decidió que los equipos ´ganadores del torneo de Oceanía jugasen un cuadrangular junto a los mejores países no-clasificados de Asia, África y Panaméríca. El ganador del cuadrangular clasificaba al mundial.

La idea era maravillosa, pero cuando se quiso aplicar se vio que no era práctica:
Cuatro países, de cuatro continentes diferentes, la mayoría de ellos con un handball totalmente amateur requerirían ayuda económica y organizativa de la IHF, algo en lo que el organismo rector del handball mundial no parecía estar interesado.

Y los problemas se vivieron durante el Repechaje para el Mundial Femenino de Dinamarca 2015:
La IHF sólo otorgó una pequeña cantidad de dinero como ayuda para los viajes de los países clasificados, por lo que tres países se negaron a viajar a Cuba, lugar donde la IHF habia dispuesto se jugara la competencia. Sencillamente, ellos no tenían dinero para un viaje tan largo.
Así, finalmente se resolvió que el Repechaje se disputara en Kazajistán, consiguiendo con esto que ahora fuese Uruguay (quinto en el Panamericano y equipo clasificado al Repechaje) el que debiera renunciar a participar por falta de recursos. Lo mismo le ocurrió al sexto y al séptimo clasificados (Groenlandia y Paraguay), aceptando jugar recién el octavo de la clasificación continental (México). Algo similar ocurrió en África, donde un equipo debió renunciar a participar por falta de recursos.

Ya en Kazajistán, los problemas organizativos también se hicieron presentes, situación que hizo a la IHF repensar la idea, dar marcha atrás y decidir no volver a jugar estos torneos clasificatorios intercontinentales.

El futuro camino para Oceanía que se tenía encontrar debía, además, darle a la IHF la posibilidad de quedarse con la ansiada Wild-Card para entregar a equipos más importantes.

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El camino asiático, que se transformó en camino panamericano

En su afán de buscarle un camino a Oceanía, la IHF decidió entonces que, al igual que en otros deportes,
el ganador del torneo continental en Oceanía debiera obtener la clasificación enfrentando a los equipos de Asia. 

Éste esta el camino que debía haber seguido Australia (Campeón de Oceanía) para llegar al mundial adulto masculino de Francia 2017. Sin embargo, cuando la IHF tomó finalmente la decisión, resultó que el torneo asiático estaba muy cerca y los australianos no tenían tiempo material para juntar el dinero y organizar el viaje.

La IHF intentó entonces que Australia jugase el Panamericano de Buenos Aires 2016 (último torneo clasificatorio que quedaba en el mundo entes del mundial 2017) y que allí definiese su clasificación. La Federación Panamericana de Handball se negó a la participación australiana con argumentos sólidos: El torneo estaba planeado para 12 equipos, agregar a Australia como equipo 13 habría requerido más días de competencia y ello no era posible.

La IHF, entonces tuvo una de las ideas más ridículas que se le recuerde: decidió que Australia se jugase mano a mano la clasificación al mundial en un partido contra el campeón panamericano: si Australia ganaba ese partido (jugado en Panamérica), clasificaba al mundial. Si perdía, la plaza iba a ser entregada como Wild-Card por la IHF.

Al equipo panamericano el partido no le importaba en absoluto porque no tenía nada que ganar y le alterba su preparación para Juegos Olímpicos. Inclusive, al campeón panamericano le convenía perder ese partido, porque se ganaba le iban a meter por invitación a un europeo muy fuerte, que podía caer en su grupo e inclusive eliminarlo en el mundial
Al campeón panamericano le convenía perder para que Australia jugase el mundial.
La idea IHF era, a todas luces, absurda.

Por suerte para todo el mundo Australia decidió no participar (en realidad parece que ni siquiera respondió a la invitación IHF), por lo que la Federación Internacional de Handball finalmente invitó en su lugar al fuerte equipo de Noruega, país que había quedado eliminado en los play-offs europeos. 

El camino definitivo

Finalmente, ahora la IHF reafirmó la idea de hacer que el campeón de  Oceanía juegue en el torneo continental de Asia. Este es el detalle
  • Si el equipo de Oceanía termina entre los CINCO mejores de Asia, habrá conseguido boleto al mundial. 
  • Si no lo logra, la IHF tendrá la plaza disponible para entregarla por medio de una wild-card a quien desee.
Ayer te contábamos que el torneo asiático femenino clasificatorio al Mundial de Alemania 2017 se disputó la semana anterior en Corea del Sur:
Ver también: Clasificatorio asiático al mundial de Alemania
Como no hubo participantes de Oceanía, "felizmente" tenemos una plaza libre para entregar a un equipo europeo que quede fuera del mundial en los play-offs