Argentina: Dos años para descontar 18 goles de diferencia y llegar a Tokio 2020

Tras el Panamericano Femenino disputado en Buenos Aires, es clara la disparidad de fuerzas y Brasil es claro candidato para ganar la única plaza a los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Quedan dos años de trabajo por delante... ¿podrá Argentina arrebarle esa plaza?

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Culminó el Campeonato Panamericano Femenino de Buenos Aires 2017, torneo en el que Brasil mostró amplia superioridad derrotando en la final al equipo anfitrión por 18 goles de diferencia. ¿Podrá la Argentina cambiar la historia, derrotar a Brasil en Lima 2019 y quedarse con la plaza olímpica a Tokio 2020?. Algunas reflexiones...

Ver también: Panamericano Femenino 2017: Resultados, posiciones, partidos completos
Primero que nada, hay que empezar diciendo que si bien la diferencia favorable a Brasil fue más amplia de lo esperado, el balance del torneo fue positivo para el equipo argentino. No sólo logró jugar a cancha llena, algo que no recuerdo haya ocurrido en el pasado, sino que también mostró amplia superioridad con el resto de los equipos participantes. Pero claro, para llegar a Tokio 2020 deberá ganarle a Brasil en los Juegos Panamericanos de Lima 2019 porque sólo habrá una plaza en juego.
Ahora, el cuerpo técnico de la Argentina conoce exactamente el nivel real de su nuevo equipo y la diferencia existente con Brasil, y esto es positivo.
Nos abocaremos a su análisis!.

Para pensar en ganarle a Brasil, la Argentina necesita defender duro, poder contraatacar y, sobre todo, jugar con mucha velocidad en el ataque posicional buscando contrarrestar el mayor tamaño brasileño. Por sobre todas las cosas, también necesita no perder pelotas en ataque que permitan el contraataque brasileño. Nada de eso pudo hacer Argentina en esta final Panamericana.

Para pensar en ganarle a Brasil, Argentina necesita también mantenerse cercana en el marcador, de manera que las jugadoras brasileñas puedan comenzar a sentir algo de presión y esto pase a jugar a favor de la celeste y blanca que no tendría demasiado para perder. Si Brasil se aleja rápidamente en el marcador durante los primeros minutos, como pasó en este Panamericano, no habrá nada que hacer para el equipo argentino.

Analicemos...
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Trabajo previo

Tanto Brasil como la Argentina inician este nuevo ciclo olímpico con varios cambios en sus equipos.
En el lado argentino hubo posibilidades de hacer una gira por Hungría (en marzo), y aunque tuvo las ausencias de algunas jugadoras que se estaban recuperando de lesiones pudo allí comenzar a medir su nivel.

Del lado brasileño, recién pudo juntarse unos días atrás para jugar el Cuatro Naciones Femenino contra equipos de menor nivel al suyo (Chile, R.Dominicana y Portugal) y ni siquiera tiene todavía a su entrenador (el español Jorge Dueñas) trabajando con el equipo. Su cuerpo técnico no está conforme con la  defensa y  ya anticiparon que buscarán darle más agresividad agregando la defensa 5:1 al ya clásico 6:0 brasileño.

Defensa argentina

Es claro que la selección argentina sufrió la importante baja de Antonela Mena durante el partido semifinal del Panamericano jugando ante Paraguay (lesión de rodilla, todavía sin diagnóstico confirmado) . Mena es importantísima en el centro de la defensa argentina y el equipo ni siquiera tuvo tiempo para reacomodar mucho las cosas para la final.

La ausencia de Mena en el partido ante Brasil puede haber tenido que ver en el flojo desempeño argentino en el rubro defensivo. Más allá de esto, hay que decir que durante muchos pasajes del torneo la defensa argentina permitió el fácil lanzamiento de las primeras líneas rivales. Está claro que en los partidos previos la situación no importaba mucho, pero si se quiere ganarle a Brasil no se puede dar ese lujo.

Por otro lado, el cuerpo técnico argentino se mostraba en la previa contento con la posibilidad de realizar una defensa 5:1. Es claro que ante Brasil no funcionó, y cuando la probó hizo agua por todos lados por lo que rápidamente debió volver al 6:0. Es claro que hay mucho por mejorar en el aspecto defensivo si la Argentina quiere tener posibilidades ante Brasil en el 2019.

En este plano, la noticia  positiva es el regreso de Nadia Bordón al arco argentino.
Tras su operación de ligamentos cruzados, demostró que está en alto nivel.y tiene mucho para aportar al equipo.

Ataque argentino

Además de la ausencia de Mena, hay otras dos jugadoras argentinas que actuaron sin estar en su mejor forma física: Elke Karsten que volvió tras su operación de ligamentos cruzados y necesita todavía varios partidos para tomar ritmo de juego, y Luciana Mendoza que se lesionó (esguince de tobillo) en el primer partido de la competencia. Aunque la zurda pudo estar en cancha durante la última parte del torneo, era evidente que no estaba bien fisicamente.

Mendoza era la única lateral zurda del equipo. Su bajo rendimiento por las cuestiones físicas mencionadas, en consecuencia, no puede pasar desapercibido. Por cierto, parece evidente que la selección argentina necesita otra lateral zurda. Sciglitano, ayudante técnico de Peruchena en el banco argentino, había anticipado la semana pasada al programa Handball de Primera que están trabajando en ese aspecto con algunas jovenes.
Brasil jugó con dos diestras en la posición de lateral dereha (Deonise y Bruna), pero a la Argentina no le funcionó. Hay dos años para trabajar y darle experiencia a alguna de las jóvenes que  pueden ocupar esa función porque las lesiones son parte de este juego y esto puede volver a repetirse.

Por otra parte, las jugadoras brasileñas son de mayor talla que las argentinas. Si sumamos esto a la ausencia de lanzamiento exterior argentino, es muy simple para las de verde y amarillo pararse sobre la línea y buscar anular el juego con  al pivote, que por momentos parece la mejor arma argentina. Aún con la ausencia de Mena, Campigli ha realizado un excelente torneo, pero muchos pases a esa posición implicaron pérdidas de balón y contraataques brasileños. Será este un aspecto a mejorar. Elke Karsten, cuando logre su mejor forma física y mejore en el ritmo de juego, podría ser fundamental en este aspecto aportando mucho lanzamiento exterior.

Para finalizar, es evidente que varias de las jóvenes jugadoras argentinas se "atolondraron", para usar una de las palabras que utilizó su entrenador en un tiempo muerto. Ir a chocar contra equipos más grandes sin haber logrado una superioridad y apurarse en el pase al pivote /extremos no parece la mejor forma de ganarle a Brasil. Es evidente que en dos años, algunas de estas jugadoras que hoy tienen 20/21 años habrán mejorado mucho en este aspecto, sobre todo si marchan a jugar a ligas europeas. algo fundamental para que el handball argentino pueda seguir creciendo.

Conclusiones

Quedan dos años de trabajo por delante, y en este tiempo hemos visto a Cuba formar equipos desde la nada. Argentina mejorará en gran manera antes de los Juegos de Lima 2019, pero Brasil también lo hará (y no hay que descartar que otros países también sueñan con dar la sorpresa y llegar a Tokio, pero ellos no arrancan abajo de uno, sino abajo de dos, así que no deberán dar una sorpresa para lograrlo, sino dos).

Durante este tiempo, Argentina deberá mejorar fundamentalmente en su defensa y aprender a jugar contra equipos más grandes y con muchos más kilos. La partida de sus jóvenes jugadoras a Europa será fundamental en este sentido
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Si Argentina llega a Lima 2019 con equipo completo y hace un planteo inteligente podrá meterle presión a Brasil y allí sí empezarán a jugar las emociones y todo podrá cambiar. Como decíamos en otra nota,  Brasil estuvo de paseo en Buenos Aires y ganó todo muy cómodo, de manera que nunca tuvo real presión.
Ver también: De paseo por Buenos Aires, Brasil campeón panamericano 2017
El cuerpo técnico y las jugadoras argentinas ya saben donde están paradas y su real relación con el candidato a estar en Tokio 2020.
Quedan dos años de trabajo por delante .. y seguramente lo aprovecharán!