Panamericano: El extraño caso del entrenador que pide tiempo muerto cuando todo está decidido

Entrenadores que entregan la tarjeta verde en los segundos finales cuando todo está definido. ¿Siempre es antideportivo?

Algunos meses atrás te contábamos de una caótica situación ocurrida en el handball danés cuando a Antonio Carlos Ortega, entrenador del KIF Kolding, se le ocurrió pedir un tiempo muerto entregando su tarjeta verde cuando ganaba por cuatro de diferencia al Bjerringbro / Silkeborg y sólo faltaban 10 segundos para el final del partido.

La situación terminó casi en golpes de puño entre ambos entrenadores. El español del Kolding se defendió diciendo que él había pretendido conseguir una mejor diferencia de gol porque faltaba disputar el partido de la segunda ronda entre ambos equipos y, en caso de empate en puntos entre ambos, la posición final (que podría dar un mejor cruce para los play-offs) se definía por diferencia de gol particular considerando sólo los cruces entre ambos equipos.
Ver también: Gana por cuatro y faltan 10 segundos cuando su entrenador entrega tarjeta verde
Algo similar, pero al revés, ocurrió ayer en el Panamericano Adulto Femenino que se disputa en Buenos Aires.
Puerto Rico jugaba ante Paraguay un partido clave para avanzar a semifinales.
Todo estaba decidido y a falta de 20 segundos, Paraguay ganaba por cuatro de diferencia, Puerto Rico nada podía hacer... pero su entrenador Camilo Estevez pidió tiempo muerto ante la sorpresa de muchos, inclusive de los relatores de la TV argentina.
¿Insólito?
(El artículo continúa debajo de este anuncio)


Nada de eso! La decisión del entrenador de Puerto Rico fue perfectamente lógica.
Ante la derrota, la única posibilidad que tenía su equipo para clasificar (además de ganarle a Brasil en la última jornada, claro) era esperar un triunfo de Estados Unidos ante Paraguay.

Si ocurriese ese triunfo, habría un triple empate USA-PAR-PUR, situación que se definiría por diferencia de gol contando sólo los partidos disputados entre los tres equipos empatados.
En este escenario, para Puerto Rico, no era lo mismo perder por cuatro que perder por tres.

Ver también: Importante triunfo de Paraguay que da vida a Estados Unidos 
La jugada planeada por el entrenador de las borícuas no prosperó y la última bola le quedó a Paraguay cuando todavía restaban 10 segundos.
Ante esto, tampoco hubiera sido extraño que su entrenador pidiese tiempo muerto. Para ellos, pensando en el posible triple empate, tampoco era lo mismo ganar por cuatro que ganar por cinco.
En este caso, claro, alguien que no pensara en el partido siguiente podría haberlo visto como una situación antideportiva. El tiempo muerto pedido por el equipo que ya había perdido sonaba extraño, pero el pedido por el que iba ganando hubiera podido sonar a antideportivo. 

Moraleja, antes de enojarnos y pensar en faltas de respeto o cosas similares (que por supuesto se pueden dar), pensemos primero si no hay un trasfondo deportivo en la decisión de entregar la tarjeta verde en los últimos segundos. 
Siempre puede haber algo que nosotros no hayamos visto... y no siempre es lógico enojarnos cuando el rival hace algo reglamentario que no entendemos.